LA FIDELIDAD DE DIOS

La fidelidad, es algo que todos queremos recibir; de las personas que están a nuestro alrededor, desafortunadamente no es lo que hemos recibido, sino que hemos recibido infidelidad, traición, deslealtad, no solo de nuestras parejas, pero muchas veces incluso de la propia familia, de un amigo que fue infiel contando tus secretos a alguien más, un líder que dijo que haría algo y no lo hiso, un discípulo que esperabas que estuviera a tu lado y decidió apartarse de ti.

La verdad es que, aunque todos queremos recibir fidelidad, lo que más recibimos es lo contrario.

Definición de Fidelidad:

Firmeza y constancia en los afectos, ideas y obligaciones, y en el cumplimiento de los compromisos establecidos.

  1. TENEMOS UN DIOS FIEL

Deuteromio. 32:3-4

“Proclamaré el nombre del SEÑOR. ¡Alaben la grandeza de nuestro Dios! Él es la Roca, sus obras son perfectas, y todos sus caminos son justos.

Dios es fiel; no practica la injusticia. Él es recto y justo. “

  • Moisés estaba ensenando al pueblo de Israel a que conocieran quien era Dios, ellos venían de esclavitud, de un ambiente lleno de injusticia.
  • El pueblo de Israel había visto milagro tras milagro, porque Dios estaba en el proceso de cumplir la promesa, llevarlos a esa tierra prometida, pero el pueblo no veía la fidelidad de Dios, aunque recibían todo lo que necesitaban.
  • Muchas veces vas a necesitar de alguien que te ensene la fidelidad de Dios, en tu vida. ¡Aunque no tienes todo lo que quieres aun, ¡Tienes lo que necesitas, porque Dios ha sido fiel!
  1. TOMA TIEMPO PARA CONOCER AL DIOS FIEL

Deuteronomio 7:9-12

» Reconoce, por tanto, que el SEÑOR tu Dios es el Dios verdadero, el Dios fiel, que cumple su pacto generación tras generación, y muestra su fiel amor a quienes lo aman y obedecen sus mandamientos, pero que destruye a quienes lo odian y no se tarda en darles su merecido. Por eso debes obedecer los mandamientos, los preceptos y las normas que hoy te mando que cumplas.

  • Nuestro Dios es verdadero, aunque no lo veas, si existe.
  • Dios Cumple, aunque tome tiempo cumple sus palabras, aunque pase tiempo y no lo veas, Él va a cumplir lo que te prometió.
  • Muestra su amor – No es solo palabras, su amor fiel tiene hechos.
  1. CREE EN SU FIDELIDAD

Puedes tener conocimiento de Dios, escuchar muchas historias lindas de Dios, muchos testimonios de otras personas, pero otra cosa es, que TU CREAS en la Fidelidad de Dios en tu vida.

Muchas veces pensamos que Dios hace cosas especiales en otros, mientras nosotros vemos que no pasa nada en nuestras vidas. Sabes que Dios es fiel, pero: ¿crees que es Fiel contigo?

Evaluamos la fidelidad de Dios, por nuestra fidelidad o por las experiencias que hemos tenido (buenas o malas)

La fidelidad de Dios es diferente a la de los seres humanos.

 

2a Timoteo 2:11-13

Este mensaje es digno de crédito: Si morimos con él, también viviremos con él; si resistimos, también reinaremos con él.

Si lo negamos, también él nos negará; si somos infieles, él sigue siendo fiel, ya que no puede negarse a sí mismo.

 

Su fidelidad, es mucho más grande que la mía. El no confía en mi fidelidad, pero espera siempre mi fidelidad.

Salmo 37:3-4

Confía en el SEÑOR y haz el bien; establécete en la tierra y mantente fiel. Deléitate en el SEÑOR, y él te concederá los deseos de tu corazón.

  1. PON TU CONFIANZA EN SU FIDELIDAD

Todas las promesas y bendiciones que Dios nos ha dado son solo parte de nuestro camino con Dios, cada día es una muestra de su fidelidad en tu vida, por eso debes agradecer cada día por SU fidelidad.

Su fidelidad va más allá de tu propia vida.

Lo que Él te ha prometido no es solo para ti, sino para tus generaciones.

La historia del rey David y su hijo el rey Salomón es un ejemplo de hasta dónde puede llegar la fidelidad de Dios.

 

1a Reyes 11:9-13

9. Entonces el SEÑOR, Dios de Israel, se enojó con Salomón porque su corazón se había apartado de él, a pesar de que en dos ocasiones se le había aparecido 10. para prohibirle que siguiera a otros dioses. Como Salomón no había cumplido esa orden, el SEÑOR le dijo: «Ya que procedes de este modo, y no has cumplido con mi pacto ni con los decretos que te he ordenado, puedes estar seguro de que te quitaré el reino y se lo daré a uno de tus siervos. No obstante, por consideración a tu padre David no lo haré mientras tú vivas, sino que lo arrancaré de la mano de tu hijo. Y a éste, también por consideración a mi siervo David y a Jerusalén, no le quitaré todo el reino, sino que le dejaré una sola tribu, la cual ya he escogido.»

La razón por la que me impacta esta historia es porque, aunque Salomón desobedeció, fue la fidelidad de su padre la que detuvo el castigo. ¿De cuantas cosas Dios puede librar a los míos, por mi fidelidad?

Dios fue claro con Salomón, el hombre más sabio, le dijo, la única razón por la que no te quito el trono, es porque se lo prometí a tu padre, que, aunque ya no está aquí, ¡VOY A CUMPLIR MI PALABRA!

La fidelidad de Dios es más grande que tu propia vida.

Él va a cumplir lo que un día te dijo, porque el siempre CUMPLE.

1a Juan 1:8-9

“Si afirmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no tenemos la verdad. Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad.”