VERGÜENZA: LADRONA DE LA INTIMIDAD

¿Cómo lidiar con la vergüenza en tu vida?

 

¿Alguna vez has sentido vergüenza? ¿Quizá una situación en la que quedaste muy mal?

 

¿QUE ES LA VERGÜENZA?

La vergüenza es una emoción que tiene el poder de controlar la manera en la que nos relacionamos con nosotros mismos, con los demás y con Dios.

Las personas confunden la vergüenza con la pena o culpa, pero la vergüenza es una emoción profunda que cuenta la historia desde la perspectiva de dolor, frustración y falta de perdón propio.

La vergüenza nos hace sentir que no somos dignos, que estamos dañados y sin reparo, que no somos suficientes y que no encajamos. (esto se puede traducir en una actitud de altivez o de autocompasión) pero en estas 2 actitudes muchas veces es la vergüenza la que nos guía.

Cuando sientes culpa, estás haciendo un juicio hacía lo que hiciste que está mal. Por ejemplo: “me siento culpable por haberle dicho esa mentira a mi pareja”.

Cuando sientes vergüenza, lo que sientes es que tu ser esta mal, que tú eres el problema

 

Otros ejemplos:

Cuando sientes culpa dices: “COMETÍ UN ERROR”. La culpa es como una avenida

Cuando sientes vergüenza dices: “YO SOY EL ERROR, ALGO ESTA MAL CONMIGO”

 

LA VERGÜENZA ES UNA LADRONA porque es la que te dice: “no eres digno, no encajas, no eres suficiente”.

Hay que lograr identificar con que sentimiento estás lidiando para saber que sentimiento es el que tienes que tratar.

Aunque la culpa y la vergüenza están ligadas, la vergüenza es como un veneno silencioso que guía nuestra manera de actuar y reaccionar ante las situaciones de nuestra vida. La vergüenza no tiene preferencia de edad o de género, entra a la vida y te marca de tal manera que te haces amiga de ella y te acostumbras a sentirte así.

 ¿CÓMO NOS HACE SENTIR LA VERGÜENZA?

La vergüenza te hace sentir que tu historia es lo que te define, lo que has vivido y has experimentado desde tu niñez: abandono, temores, violencia, falta de amor o cuidado o en tu adolescencia como rechazo, que te hayan roto el corazón, comparación. Estas cosas te definen, por eso como adulto tomas decisiones y haces votos internos cómo, por ejemplo: Yo nunca seré así, no me dejaré pisotear, no volveré a enamorarme o no soy digno de ser feliz, a mí nadie me va a amar, tengo que hacer las cosas perfectas y sobresalir para ser aceptado, entre otras decisiones. La verdad todos estos comportamientos tienen raíz en la vergüenza.

 

EL ORIGEN DE LA VERGÜENZA

Genesis 3:1-13

3  Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?

Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;

pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.

Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;

sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.

Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.

Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.

Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.

Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?

10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.

11 Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?

12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.

13 Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.

 

El resultado de todo esto fue que Adán y Eva perdieron el acceso al Edén, y la relación de intimidad fue afectada por el pecado, la vergüenza lo que hace es remontarnos de nuevo a ese momento una y otra vez. Consciente o inconscientemente nos roba el acceso a tener intimidad con Dios, esa relación que Jesús restauró al morir en la cruz.

La vergüenza es un gran problema, veamos cómo podemos aprender a lidiar con ella en nuestras vidas:

 

Genesis 2:25 dice:

25 Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.

 

¿Cómo lidiar con la vergüenza?

 

 

A continuación, vamos a hacernos 3 preguntas que no ayudarán:

 

  1. ¿CONOCES LO QUE DIOS HA DICHO DE ACERCA TI?

¿Es verdad que Dios dijo? Genesis 3:1b hace referencia a esta pregunta.

El enemigo siempre va a tratar de enredarte, tratará de restarle peso a las verdades que Dios ha dicho. La serpiente empezó la conversación con Eva de esa manera, cuestionando si Dios en realidad había dicho eso.

Es verdad que Dios dijo:

– Que te lleva de gloria en gloria.

– Que te ha bendecido.

– Que tienes derecho a ser sano.

– Que ÉL quiere que todos tus familiares sean salvos.

 

Para poder vencer la vergüenza debes saber muy bien lo que Dios ha dicho de ti y cuál es Su verdad. Cuando los sentimientos negativos lleguen y ataquen tu mente, debes estar listo para recordártelos a ti mismo.

 

Lo que Dios ha dicho:

-Que te lleva de Gloria en Gloria.

-Que te ha bendecido con toda bendición.

-Que Él pago por tu enfermedad, Puedes decir ¡soy sano!

-Que Él quiere que toda tu familia sea salva.

-Que TODO lo puedes en Cristo que te da las fuerzas.

-Que eres perdonado, arropado por su Gracia y por su Amor.

-QUE eres SU HIJO / SU HIJA.

 

  1. ¿TE HAS SENTADO A PLATICAR CON EL ENEMIGO?

¿Dónde estás? preguntó Dios (vrs. Genesis 3:9)

Dios les preguntó a Adán que en donde estaban. Eva había estado teniendo una plática con la serpiente y mira todo lo que pasó.

La Biblia dice:

“Resistid al Diablo y el huirá de vosotros”

Algunos podemos decir: “pero yo quiero ser como Jesús, Él tuvo una plática con el diablo en el desierto”. Exacto, debemos ser como Jesús, pero, Jesús no tuvo una conversación amigable con el diablo, Jesús tuvo una discusión palabra contra palabra: “si eres el hijo de Dios convierte la piedra en pan, no solo de pan viera el hombre sino de toda palabra que salga de la boca de Dios”

 

Por ejemplo, es muy diferente tener una plática con el enemigo sentado tomando café, vs. yo resistiendo al enemigo con mi discurso:

 

“si eres hijo de Dios ¿cómo es posible que estés lidiando con semejante situación con tu hijo? de verdad que si Satanás ya no sé qué hacer”. Pues NO, nada de eso. La Palabra de Dios me dice que mi casa y yo le serviremos a Dios y que mis hijos son linaje escogido. Si, puede ser que están en medio de un momento difícil, pero ten la seguridad de que se van a levantar y van a encontrar el camino a Jesús. Recuerda:  ¡Resistid al Diablo y el huirá de vosotros!

En vez de estar entablando conversaciones con el enemigo, déjale saber la verdad y ten conversaciones constantes con Jesús.

  • . ¿Crees que tus errores determinan quien eres?

 

¿Quién te enseñó que estabas desnudo? VRS. Genesis 3:11

Muchas veces escuchamos las voces equivocadas en nuestra vida, Dios les preguntó: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? Debemos escoger las voces que escuchamos.  Esas voces que hablan vida, verdad y nos apuntan siempre a la voz del buen Pastor, a la voz del Padre, a la voz de nuestro guía.

¿Quién te dijo que ese proyecto no va a salir adelante? ¿quién te dijo que nunca vas a poder vencer esa adicción? ¿quién te dijo que tu pecado te condena?

Tu historia no te define, tus errores no determinan quién eres, un error es un error y del error hay que aprender, pero eres lo que Dios ha dicho que eres, eres amado, redimido, perdonado, lavado por la sangre de Jesús, sin condenación.

La vergüenza es la ladrona de la intimidad, te va a hacer correr lejos de Dios siempre,

desconocerte a ti mismo y aislarte de los demás, Hoy puedes tomar la decisión de vencer la vergüenza, saber quién eres en Dios y para Dios y lo que Él ha dicho de ti. Las verdades eternas que Dios ha dicho nadie las puede cambiar. Corre hoy hacia Dios, El está con los brazos abiertos siempre. Tu pasado ya está escrito, no lo puedes cambiar, pero con la ayuda de Dios puedes seguir escribiendo tu futuro desde la perspectiva de Dios y no de la vergüenza.