Surrounded Descubre tu identidad y tu propósito

El Rey David fue un hombre que logró grandes cosas para su pueblo y para Dios, pero llegar hasta allí no fue fácil, tuvo que enfrentar momentos difíciles que formaron su carácter.

Salmo 40:12

Muchos males me han rodeado; tantos son que no puedo contarlos.

Me han alcanzado mis iniquidades, y ya ni puedo ver.

Son más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón desfallece.”

¿Cuántas veces nos sentimos rodeados de males?

David estaba tan abrumado por las cosas malas que le estaban pasando, que algo dentro en él se comenzó a manifestarse. La forma de verse a sí mismo cambió.

Salmo 40:16-17

Pero que todos los que te buscan se alegren en ti y se regocijen;

que los que aman tu salvación digan siempre: «¡Cuán grande es el SEÑOR!»

17 Y a mí, pobre y necesitado, quiera el Señor tomarme en cuenta.

Tú eres mi socorro y mi libertador; ¡no te tardes, Dios mío!

 

Las circunstancias, los problemas y el pasado tienen poder de cambiar

la forma en cómo te ves solamente si tú lo permites.

 

Muchos han recibido una nueva vida, una nueva oportunidad, pero siguen viviendo como siempre, sin cambios que los lleven a mejorar, debes comenzar a caminar con la nueva forma y vida que has recibido. Se supone que debemos avanzar, debemos de ir hacia adelante no hacía atrás.

La forma en cómo te comportas y decides, está totalmente relacionada en como piensas y crees acerca de ti mismo. Por eso hoy vamos a hablar del poder que hay cuando creas y camines en tu verdadera identidad.

 

  1. ¿QUIÉN ERES?
  • ¿Quién soy? es la pregunta que grita en el interior de nuestro ser.
  • Sino tienes una respuesta segura, hay muchas cosas que pueden decirte quién eres hoy en día.
  • Vivimos en un ambiente de etiquetas, donde todo tiene una etiqueta que dice que es.

¿Qué dicen tus etiquetas?

  • ¿Eres lo que tus circunstancias financieras dicen? ¿Eres lo que el pasado habla de ti? ¿Eres lo que el presente o la sociedad dice? ¿Eres lo que la adicción dice? ¿Eres lo que los fracasos dicen?
  • ¿Quién eres realmente? O ¿quién CREES que eres realmente?

Salmo 8:3-4

“Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que allí fijaste, 4 me pregunto: «¿Qué es el hombre, para que en él pienses?

¿Qué es el ser humano, para que lo tomes en cuenta?»”

  1. ¿CONOCES TU ADN?
  • El ADN = Es el encargado de almacenar la información genética de nuestros antepasados para que sea transferida.
  • Todos tenemos un ADN, lo recibimos de nuestros padres, allí están todas las características de como eres o llegarás a ser.
  • No solo transmitimos las características físicas, sino también la personalidad, las actitudes, las cualidades y el temperamento. Hay una realidad que ya está en ti. Hay cosas que podrás cambiar y hay otras que no.
  • Así como reconoces que tienes un ADN natural, existe un ADN espiritual, que se activa por la fe en Cristo.
  • Tienes una nueva naturaleza, porque ahora eres una nueva criatura.
  • Ahora hay un Nuevo ADN– que debes descubrir, creer y activar.

2a Cor 5:17 (Nueva Traduccion Viviente)

“Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado, ¡una nueva vida ha comenzado!”

 

EL NUEVO NACIMIENTO POR LA FE EN CRISTO,

TE CONVIERTE EN ALGUIEN QUE NO EXISTÍA ANTES.

Ezequiel 36:26

“Les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes. Les quitaré ese terco corazón de piedra y les daré un corazón tierno y receptivo. 27 Pondré mi Espíritu en ustedes para que sigan mis decretos y se aseguren de obedecer mis ordenanzas.”

 

  1. DIOS TE LLAMA POR TU NOMBRE Y POR TU POTENCIAL

 

Jueces 6:12-14

“Cuando el ángel del SEÑOR se le apareció a Gedeón, le dijo:

-¡El SEÑOR está contigo, guerrero valiente!

13 -Pero, señor -replicó Gedeón-, si el SEÑOR está con nosotros, ¿cómo es que nos sucede todo esto? ¿Dónde están todas las maravillas que nos contaban nuestros padres, cuando decían: “¡El SEÑOR nos sacó de Egipto!”? ¡La verdad es que el SEÑOR nos ha desamparado y nos ha entregado en manos de Madián!

14 El SEÑOR lo encaró y le dijo: Ve con la fuerza que tienes, y salvarás a Israel del poder de Madián. Yo soy quien te envía.”

 

  • Hasta el momento que Dios aparece en la vida de Gedeón no había logrado nada en su vida, es más estaba sobreviviendo escondiendo espigas de trigo para que no les robaran los madianitas la comida, porque era lo que siempre hacían.
  • Dios interrumpió su presente y le dio una nueva identidad. – Dios no te llama por tus fracasos, ni por tu presente cuando Él se acerca te llama por como Él te ve. Un hijo
  • Con la nueva vida, inicia una nueva identidad. Para Gedeón, ya no era un llamado cualquiera… era llamado: “Guerrero Valiente”.

 

No es lo que haces como cristiano, lo que determina quién eres,

LO QUE ERES ES LO QUE DETERMINA LO QUE HACES.

  • Si sabes quién eres, entonces debes caminar conforme a esa verdad.
  • No solo se trata de saber quién eres, sino CREERLO como una verdad en tu vida es lo que hace la diferencia.
  1. DEBES CAMINAR EN TU VERDADERA IDENTIDAD
  • La verdad más importante que puedes poseer después de conocer a Dios es conocerte a ti mismo.
  • Reconoce cuál es tu verdadera identidad, por lo que Dios dice de ti.
  • Jesús está interesado la creación de nuevas personas. Personas que sean nuevas de adentro hacia afuera.
  • Dios no solo pide que imitemos la conducta de Cristo y seamos como Él, pero te ha hecho participe de su naturaleza también para que puedas lograrlo.
  • La ley del pecado no nos permite caminar en libertad, esta ley tiene poder en ti. Para anular una ley debe haber/existir una ley mayor que anule la anterior, y Dios la estableció a través de Jesús.

 

Romanos 8:1-2 (revisar hasta v.5)

“Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús, 2 pues por medio de él la ley del Espíritu de vida me ha liberado de la ley del pecado y de la muerte.”

  • No somos salvos, ni santificados por nuestra conducta, sino por la forma en que creemos. Porque a nuestro comportamiento siempre le seguirán nuestras creencias.

Nosotros no seguimos a Dios para ser amados y aceptados por Él… porque ya somos amados y aceptados… Lo seguimos.

 

Soy un hijo de Dios.

Soy luz del mundo.

Soy elegido por Dios y puesto para llevar fruto.

Soy coheredero con Cristo.

Soy valiente y más que vencedor.

Soy completo en Cristo.

Soy Templo del Espíritu, Él está conmigo siempre.

Soy amado, y nada me puede separar de ese amor.

Soy creación de Dios y puedo hacer buenas obras.

Soy miembro de lo familia de Cristo, no estoy solo jamás.

Soy una nueva criatura con capacidad de vencer.

Soy justo y santo, porque Él ordena mi camino.

Soy participe del llamado celestial.

Soy linaje escogido, he sido adquirido por Dios y apartado para Él.

Soy hijo de Dios y enemigo del diablo, y él no me tocará.

Solo por la gracia de Dios soy quien soy.