UNO CON TU FAMILIA. | Únete Con Tu Familia.

 Efesios 3:14-15 (NVI)

14 Por esta razón me arrodillo delante del Padre, 15 de quien recibe nombre toda familia en el cielo y en la tierra.

El regalo más valioso que Dios te ha dado en la tierra es tu familia, esfuérzate para unirte más a ella cada día.

David S Rivera

 

Día #8: “UNO POR UN PACTO”.

 Efesios 5:31 (NTV)

31 Como dicen las Escrituras: «El hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa, y los dos se convierten en uno solo».

 Toda nueva familia comienza con la unión entre un hombre y una mujer. Esta unión fue idea y plan de Dios Padre Creador (Dios de pactos), por eso el matrimonio es un pacto. No cualquier otro compromiso o contrato legal; el matrimonio es un pacto de amor. Según el diccionario un “pacto” es un acuerdo entre personas, en el que se obligan a cumplir alguna cosa. El matrimonio es el compromiso adquirido voluntariamente de amar a una persona y formar una familia junto a ella. ¡La verdad es que es mucho más fácil decirlo que vivirlo! Cuando dos personas se unen para convivir, hay grandes desafíos que se presentan y se debe ser intencional para lograr y cuidar la unidad para que perdure. El matrimonio es un taller de aprendizaje constante. Necesitas renunciar al egoísmo (no siempre tienes tú la razón), debes aprender a perdonar y a pedir perdón (esto será muy necesario), debes determinarte a disfrutar tu vida al lado de tu pareja (hazla reír todo lo que puedas), sueñen juntos por el futuro de su familia (no solo hablen de los problemas). Sobre todo ríndanle su matrimonio a Dios (esta es la clave del éxito). Dejen que El Espíritu Santo sea el guía de sus decisiones y cuando necesiten ayuda (seguramente así será), pídansela a alguien que pueda darles consejos sabios. ¡En el amor se vale todo para volverte UNO con tu pareja!

Día #9: UNO POR LA SANGRE”.

Salmos 127:3 (NTV)

Los hijos son un regalo del Señor; son una recompensa de su parte.

Los hijos son un regalo de Dios para los padres y de la misma manera los padres son un regalo de Dios para los hijos. El saber que una persona “lleva tu misma sangre” o dicho de una manera más formal comparte tu ADN, es una de las maravillas del plan de Dios. La capacidad de reproducción que Dios le ha dado al ser humano es un milagro. Es por eso que te emocionas cuando eres testigo de un nacimiento o cuando cargas en tus brazos a un bebe. La vida es un milagro que debes aprender a valorar, cuidar y respetar, no solamente tu propia vida, pero también la de tu familia de sangre.La relación entre padres e hijos, hijos y padres, y la relación entre hermanos debe ser sagrada para ti (merece un respeto excepcional y no puede ser ofendida).  Recuerda que el tesoro más valioso que Dios te ha dado en la tierra es tu familia. Efesios 6:1-4 (NVI) Hijos, obedezcan en el Señor a sus padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa, para que te vaya bien y disfrutes de una larga vida en la tierra. Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino críenlos según la disciplina e instrucción del Señor. ¡Toma la decisión hoy de ser UNO con los que comparten tu misma sangre!

 

Día #10: “UNO POR LA SANGRE” (Parte 2)

Génesis 15:5 (DHH)

5 Entonces el Señor llevó a Abram afuera, y le dijo: –Mira bien el cielo, y cuenta las estrellas, si es que puedes contarlas. Pues bien, así será el número de tus descendientes.

Compartir el mismo ADN no es un regalo exclusivo para padres e hijos, también tu familia extendida comparte tu misma sangre (abuelos, tíos, primos, sobrinos, etc.). Una familia es el producto de la unión de dos familias de la cual saldrán múltiples familias.  Así se forman las generaciones. A esto lo conocemos a como el árbol familiar.Dios fue quien escogió los que serían parte de tu familia. Él tiene un plan para ti dentro de tu familia y junto a ella. Recuerda que, así como la unidad con tu núcleo familiar (pareja, hijos/padres) es algo que debes fortalecer, también la unidad con tu familia extendida es algo que debes procurar. ¿Con cuántos familiares con los cuales compartías de niño has perdido contacto? La respuesta a esta pregunta puede convertirse en un incentivo para que puedas dar algunos pasos que te permitan acercarte y fortalecer los lazos familiares. Hoy en día la tecnología (teléfono e internet) nos dan grandes oportunidades para mantener contacto con los seres amados (aunque el contacto personal es mejor). La época en la que vivimos nos mantiene muy ocupados y de manera inconsciente podemos dejar de invertir nuestro tiempo en las relaciones familiares. ¡Acciona y hazte UNO con tu familia extendida hoy!

 

Día #11: “UNO POR LA SALVACION”.

Hechos 16:31-32 (NVI)

31 -Cree en el Señor Jesús; así tú y tu familia serán salvos -le contestaron. 32 Luego les expusieron la palabra de Dios a él y a todos los demás que estaban en su casa.

 Es natural tener el deseo de que a nuestra familia le vaya bien, que tenga éxito y que no le pase nada malo. Sin embargo, esos deseos y esfuerzos humanos solo tienen un alcance temporal. La verdad es que tu vida sobre la tierra es la preparación para tu eternidad y las decisiones que tomes aquí tendrán un impacto eterno. La única manera de tener asegurada la vida doblemente (la vida eterna y la vida sobre la tierra), es rindiéndole tu corazón a Dios y depositando toda tu confianza en Jesús como tu salvador. Ser salvo es estar resguardado de la muerte eterna y tener las promesas de Dios a tu favor mientras vivas en la tierra. Aunque la salvación es personal, hay una realidad innegable: “Si tú le abres la puerta a Dios, toda tu familia tendrá lo oportunidad de tener un encuentro con Dios y alcanzar la salvación a través de Jesús”. Quizá tu familia no entienda tu fe en Dios (incluso ser burlan de ti y te critican), pero debes tener la confianza de que en algún momento sus ojos se abrirán para conocer al Dios Padre Creador que has conocido. La clave está en que alguien debe de arriesgarse primero. ¡Ábrele la puerta a Dios y se UNO con tu familia por su Salvación!

 

Día #12: “UNO POR LA FE”.

 Génesis 7:1 (NTV)

1 Cuando todo estuvo preparado, el Señor le dijo a Noé: «Entra en la barca con toda tu familia, porque puedo ver que, entre todas las personas de la tierra, solo tú eres justo.

Todos sabemos que en la unión hay fuerza, y hay mucha más fuerza si te unes a creerle a Dios junto a tu familia. La familia de Noé fue la única sobreviviente del diluvio (juicio de Dios). Sobrevivieron porque le creyeron a Dios como familia. El proyecto de construir un arca era algo que Noé no podía completar solo, Él necesitaba de su familia. La construcción del arca que Dios le mandó a hacer duró decenas de años (algunos interpretan que fueron más de 100 años). Durante estos años la familia de Noé tuvo que mantenerse firme en su confianza en Dios a pesar de que no pasaba nada de lo que Él había dicho. Seguramente durante el proceso, ellos tuvieron que superar momentos de duda y de inseguridad para continuar con su misión; pero cuando el diluvio ocurrió, ellos pudieron experimentar el gozo y la satisfacción de haberle creído a Dios como familia. Ese tipo de fe es la que necesitas desarrollar junto con tu familia. Hay proyectos que solo unidos podrán alcanzar. Hablen en familia de sus sueños y anhelos, hagan un plan definido con metas y únanse creyéndole a Dios con todas sus fuerzas. “Dime cuan unido en fe estas con tu familia y te diré hasta donde llegarás”. ¡Se UNO con tu familia por medio de la fe”!

 

Día #13: “UNO POR EL PERDON”.

Marcos 11:25 (NVI)

25 Y cuando estén orando, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, para que también su Padre que está en el cielo les perdone a ustedes sus pecados.

Todos quisiéramos que en nuestras relaciones nunca surgieran los problemas y conflictos, pero la realidad es otra. En la convivencia, y mucho más en la familiar, es común que surjan los conflictos, los momentos difíciles y las ofensas. Esto es porque entre más tiempo convives con alguien, es más fácil que la ofendas o que te ofendan. Esta es una realidad en tu vida, debes aprender “el arte” del perdón. Esta es la capacidad de reconocer cuando fallas y tu disposición a pedir perdón. Como también es la disposición a perdonar en el momento que alguien nos ofende. Es triste ver como familias se destruyen o viven en desgracia por la falta de perdón. La falta de perdón produce amargura y la amargura destruye relaciones y debilita la familia. Dios espera que sus hijos perdonen las ofensas de la misma manera que Él les perdona a ellos sus ofensas (la oración del Padre Nuestro). ¿Estás ofendido con alguien de tu familia? o ¿Necesitas pedirle perdón a alguien de tu familia? Las respuestas a estas preguntas te marcarán un camino hacia la armonía familiar. Pídele al Espíritu Santo la humildad para pedir perdón a quien has ofendido de tu familia; además del dominio propio para perdonar a quien te haya ofendido (incluso sin que te pidan perdón). ¡Activa el poder sanador de Dios en tu familia y hazte UNO con ellos por el perdón!

 

Día #14: “UNO POR LA CAUSA DE DIOS”.

Josué 24:15 (NVI)

15 Pero si a ustedes les parece mal servir al SEÑOR, elijan ustedes mismos a quiénes van a servir: a los dioses que sirvieron sus antepasados al otro lado del río Éufrates, o a los dioses de los amorreos, en cuya tierra ustedes ahora habitan. Por mi parte, mi familia y yo serviremos al SEÑOR.

 Josué, el líder responsable de introducir al pueblo de Israel a la tierra prometida, tenía muy claro y definido el honor que significaba servirle a Dios al lado de su familia. Una familia que ha confiado en Jesús como Salvador y decide servirle, es una familia que asegura su futuro y el de sus generaciones venideras. El servicio es una muestra de gratitud Dios por todos los beneficios que nos ha dado. Servir es vivir en el propósito de nuestra vida, ya que es parte de nuestro ADN espiritual. Jesús estableció el modelo de servicio para que nosotros pudiéramos imitarlo (Porque ni aun el Hijo del hombre vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos. Marcos 10:45 NVI). Él nos inspiró a servir con su ejemplo y sacrificio. Es necesario que los padres sigan el modelo de Jesús e inspiren a sus hijos con su ejemplo a desarrollar una actitud de servicio a Dios y al prójimo. Recuerda que para que pudieras encontrarte con Dios alguien tuvo que servir a su propósito. ¡Dios cuenta con tu familia por eso hoy sé UNO con ellos por la causa de Dios!