PLANTADOS EN LA CASA DE DIOS.

Hay árboles decorativos y árboles frutales. El fruto de un árbol es para que otros lo coman ya que el árbol no come de su propio fruto. Como hijos de Dios, hechos justos por el amor del Padre, hemos sido escogidos y capacitados por Dios para producir fruto. En otras palabras, tu propósito es dar fruto.

En la Palabra de Dios en el libro de los salmos encontramos una promesa muy poderosa:

Los justos…los que aman la Palabra de Dios y viven su vida basados en ella…

PLANTADOS AL LADO DE LA FUENTE.

Salmos 1:3 (NVI)

3 Es como el árbol plantado a la orilla de un río que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás se marchitan. ¡Todo cuanto hace prospera!

Los arboles plantados a la orilla (al lado) de un rio no dependen del clima, no le afecta si hay un invierno copioso o un verano muy seco. Estos árboles siempre tienen de donde alimentarse: porque están al lado de la fuente. De la misma manera es con los hijos de Dios que viven pegados a Él a través de su Espíritu Santo y Su Palabra. No importa las circunstancias si Dios es tu fuente nunca te faltará el sustento que te sostiene.

Un árbol bien nutrido e hidratado dará fruto por que esa es su naturaleza, ese es su potencial. Un árbol normalmente no da fruto todo el año, sino en determinadas temporadas, pero lo seguro es que cada año da fruto. La Palabra de Dios nos compara con arboles con el potencial de dar fruto.

Cada uno de nosotros podemos dar fruto. Todos pasamos temporadas de formación, de madures y de crecimiento, lo normal es que después demos fruto.

Los arboles al lado del rio tienen la ventaja de no secarse, porque siempre esta florecientes, siempre están hidratados. Si permanecemos pegados a la fuente nunca viviremos temporadas de sequía. La clave para permanecer al lado del señor es confiar en Él.

Jeremías 17:7-8 (NVI)

7 »Bendito el hombre que confía en el SEÑOR, y pone su confianza en él. 8 Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente; no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes. En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto.»

Todo tiene que ver con la confianza y la fe en Dios. Esta es una decisión que tenemos que tomar en algun momento de nuestra vida: A esto podemos llamarlo un “SALTO DE FE”.

“ESTO ES VIVIR PLANAMENTE EN DIOS:”

Importante: TIENES QUE ESTAR PLANTADO EN LA CASA DEL SEÑOR.

 Salmos 92:12-15 (NVI)

12 Como palmeras florecen los justos; como cedros del Líbano crecen. 13 Plantados en la casa del SEÑOR, florecen en los atrios de nuestro Dios. 14 Aun en su vejez, darán fruto; siempre estarán vigorosos y lozanos, 15 para proclamar: «El SEÑOR es justo; él es mi Roca, y en él no hay injusticia.»

La promesa de Dios es que los justos, (los que por la fe en la obra de Cristo en la cruz han sido declarados justos) FLORECERÁN. La clave que es estar plantados en la casa del Señor.

¿Qué es estar plantados en la casa el Señor?

DECIDIR HONRAR EL DÍA DEL SEÑOR:

  • Los fines de semana no puede ser opcionales para ti.
  • El servirle a Dios debe ser parte de tus muestras de gratitud y amor a Dios.
  • Adorarlo con tus palabras y con tus bienes.

CONECTÁRTE A SU FAMILIA.

  • La manera más práctica de conectarte a la familia de Dios es unirte a un grupo de conexión (grupo pequeño o célula) y desarrollar relaciones eternas.
  • Durante la semana tu grupo es la mejor manera de mantenerte espiritualmente activo y animado.

DESARROLLATE ESPIRITUALMENTE.

Es necesario que pases de ser un asistente a la iglesia y comiences tu proceso de convertirte en un discípulo de Cristo.

“Debes de tomar la decisión de plantarte en el Reino de Dios”.

ESTO REQUIERE QUE ESTES DISPUESTO A HACER SACRIFICIOS.

Juan 12:24-25 (NVI)

24 Ciertamente les aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo. Pero si muere, produce mucho fruto. 25 El que se apega a su vida la pierde; en cambio, el que aborrece su vida en este mundo, la conserva para la vida eterna.

  • Jesús estuvo dispuesto a morir para poder dar fruto. A ti no te toca morir, pero si hacer ciertos sacrificios, eso sí, recuerda que todo sacrificio trae recompensas.