“OFRECE Y DEDICA TUS PLANES A DIOS”.

 Hemos aprendido que necesitamos hacer planes para alcanzar la victoria, que la revelación de Dios es necesaria para hacer buenos planes y que debemos prepararnos para cumplir esos planes. Ahora, una vez tengamos todos esos pasos listos debemos consagrar nuestros planes a Dios, El Maestro.

Consagrar quiere decir: Ofrecer o dedicar algo o a alguien al Señor. (OFRECER = DECIR – DEDICAR = ACTUAR).

¿Por qué es importante OFRECER y DEDICAR nuestros planes a Dios? porque necesitamos que nuestros planes sean aprobados por Dios, para que nuestros planes tengan éxito necesitamos el respaldo de Dios.

Sin embargo, antes de consagrar nuestros planes necesitamos comprender Algo muy importante:

 Antes de consagrar tus planes a Dios necesitas consagrarle tu vida.

  • OFRECELE Y DEDICA TU VIDA AL SEÑOR.

Lucas 22:41-42 (NVI)

41 Entonces se separó de ellos a una buena distancia, se arrodilló y empezó a orar: 42 «Padre, si quieres, no me hagas beber este trago amargo; pero no se cumpla mi voluntad, sino la tuya

Arrodillarse y orar es una demostración de humildad delante de Dios, Jesús es nuestro máximo ejemplo de consagración Él rindió plenamente Su voluntad al padre.

Voluntad quiere decir:

“capacidad humana de decidir con libertad lo que se desea y lo que no”.

Jesús dijo: … “pero no se cumpla mi voluntad, sino la tuya”.

Dios te dio capacidad total para decidir sobre tu vida, el máximo acto de humildad es rendirle tu derecho de decidir a Dios tu creador y Padre. La posición de máxima rendición es estar de rodillas delante de dios.

  • OFRECELE Y DEDICA TU FAMILIA AL SEÑOR.

Josue 24:15 (TLA)

15 Si no quieren serle obedientes, decidan hoy a quién van a dedicar su vida. Tendrán que elegir entre los dioses a quienes sus antepasados adoraron en Mesopotamia, y los dioses de los amorreos en cuyo territorio ustedes viven ahora. Pero mi familia y yo hemos decidido dedicar nuestra vida a nuestro Dios.

Un Plan Maestro incluyen no solo un plan personal sino también un plan familiar, por eso la mejor decisión es ofrecerle y dedicarle tu familia a Dios. No es solo creer en Él como familia sino también servirle.

Josué 24:15 (NVI)

Pero si a ustedes les parece mal servir al SEÑOR, elijan ustedes mismos a quiénes van a servir…Por mi parte, mi familia y yo serviremos al SEÑOR.

Tal vez estés en la posición de preguntarte: ¿Qué pasa en mi casa no todos creen en Jesus como Salvador? Comienza tu. alguien tiene que abrir el corazón para que Dios salve y bendiga a su familia.

Hay una promesa de parte de Dios para nuestras familias, así que debemos seguir haciendo lo necesario para ver cumplida esa promesa.

  • OFRECELE Y DEDICA TUS BIENES AL SEÑOR.

1 Crónicas 29:14 (NVI)

»Pero, ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que podamos darte estas ofrendas voluntarias? En verdad, tú eres el dueño de todo, y lo que te hemos dado, de ti lo hemos recibido.

El Rey David uno de los hombres mas prósperos de la historia, reconocía que lo que tenía era por la bendición de Dios. David constantemente dispuesto a consagrarle sus bienes a Dios. Dios es la fuente de todos los recursos para cumplir tus planes, rendirle a Él tus bienes es confiar que Él es tu proveedor.

Proverbios 3:9-10 (TLA)

Demuéstrale a Dios que para ti él es lo más importante. Dale de lo que tienes y de todo lo que ganes; así nunca te faltará ni comida ni bebida.

  • OFRECELE Y DEDICA TUS PLANES AL SEÑOR.

Salmos 37:4-5 (NVI)

4 Deléitate en el SEÑOR, y él te concederá los deseos de tu corazón. 5 Encomienda al SEÑOR tu camino; confía en él, y él actuará.

Proverbios 16:1-3 (NVI)

1 El hombre propone y Dios dispone. 2 A cada uno le parece correcto su proceder, pero el SEÑOR juzga los motivos. 3 Pon en manos del SEÑOR todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán.

Una cosa es trabajar esperando el respaldo de Dios y otra es trabajar en equipo con Dios. Cuando le rindes a Dios tu vida, tu familia, tus bienes y tus planes te haces parte de Su equipo.

Recuerda, ASEGURATE DE QUE TU PLAN MAESTRO SEA EL PLAN DEL MAESTRO Y DE QUE TUS PLANES BENDIGAN A ALGUIÉN MÁS.