NO TE OLVIDES DE QUIEN TE BENDIJO

CRIMINALES ESPIRITUALES

“NO TE OLVIDES DE QUIEN TE BENDIJO”.

Estamos aprendiendo en esta temporada acerca de crimines espirituales.

Comenzamos hablando de la ingratitud y vamos a continuar. La verdad es que de alguna manera todos llevamos a un “desagradecido” por dentro. Generalmente somos buenos para recordar lo malo y malos para recordar lo bueno, lastimosamente olvidamos fácilmente hasta lo que lo que Dios ha hecho por nosotros. El salmo 103:1-2 nos recuerda:

Salmos 103:1-2 (NVI)

1 Alaba, alma mía, al SEÑOR; alabe todo mi ser su santo nombre. 2 Alaba, alma mía, al SEÑOR, y no olvides ninguno de sus beneficios

NUNCA TE OLVIDES DE QUIEN TE HA BENDECIDO

Puedes identificar ¿A quién ha usado Dios para bendecirte? Es importante que le enseñes a tu alma a que nunca olvide lo bueno. Tal vez hay algunas personas a quienes te es imposible demostrarles gratitud, porque ya no están o se te hace difícil ubicarlas, pero seguramente hay otras que tienes cerca y lo puedes hacer”. Tuve que aprender que la verdadera gratitud implicaba un sacrificio haz de la gratitud parte de tu presupuesto, demostrando con acciones más que con solo palabras.

La gratitud es una expresión de un corazón en paz:

Colosenses 3:15, 17 (NVI)

15 Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos.

17 Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él.

“DEBES ESTAR PRIMERAMENTE EN PAZ CON DIOS”.

Es muy difícil ser agradecido cuando estás atribulado, con problemas o resentido, la amargura y el resentimiento del corazón ahoga la gratitud. No permitas que el mal que alguien te hizo te haga olvidar el bien que otros te han hecho.

Romanos 12:18 (NVI)

18 Si es posible, y en cuanto dependa de ustedes, vivan en paz con todos.

Por ejemplo: No hay forma de que seas agradecido con tus padres si tienes algún tipo de resentimiento o amargura con ellos, recuerda: LA GRATITUD NACE EN UN AMBIENTE DE PAZ, no permitas que lo que hoy te falta te haga olvidar lo que si tienes.

Filipenses 4:6-7 (NVI)

6 No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.