LA LEPRA DEL CORAZÓN

 “LA LEPRA DEL CORAZÓN”.

¿Podrá existir la lepra en el corazón? La lepra es una enfermedad de la piel y no del corazón. Sin embargo, la usaremos como analogía. Hoy en día podemos ver que hay muchas personas con el corazón “infectado” por alguna razón, algunos no solo están enfermos de afuera sino también de adentro. La biblia nos enseña sobre un grupo de hombres infectados con lepra que tuvieron un encuentro con Jesús.

Lucas 17:11-19 (LBLA)

11 Y aconteció que mientras iba camino a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea, 12 y al entrar en cierta aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia,13 y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro! ¡Ten misericordia de nosotros!14 Cuando El los vio, les dijo: Id y mostraos a los sacerdotes. Y sucedió que mientras iban, quedaron limpios. 15 Entonces uno de ellos, al ver que había sido sanado, se volvió glorificando a Dios en alta voz. 16 Y cayó sobre su rostro a los pies de Jesús, dándole gracias; y éste era samaritano. 17 Respondiendo Jesús, dijo: ¿No fueron diez los que quedaron limpios? Y los otros nueve… ¿dónde están? 18 ¿No hubo ninguno que regresara a dar gloria a Dios, excepto este extranjero? 19 Y le dijo: Levántate y vete; tu fe te ha sanado

 Estos 10 hombres compartían la misma desgracia, estaban enfermos, rechazados por sus comunidades y alejados de su entorno, definitivamente esa tragedia los unía a otros enfermos bajo la misma condición. Estaban juntos no por algo bueno o agradable sino por algo doloroso: TENER LEPRA.

¿Qué es la lepra?

En la cultura judía las personas con lepra contagiosa (una enfermedad de los pies) eran declaradas “inmundas” y tenían que andar con su rostro medio tapado y gritando: “Inmundo! ¡Inmundo!”. Tenía que hacer conocida su condición, pues así cumplían con su responsabilidad social, evitando contagiar a otras personas. Estas medidas eran de carácter preventivo y no con el propósito de humillar al afectado por la enfermedad.  En resumen estos hombres vivían aislados de su familia de la sociedad en general

Seguramente entre ellos hablaban de sus familias, de los buenos momentos que habían tenido y de los mucho que extrañaban a los que amaban. Realmente tenían muy poca esperanza de sanarse ya que la enfermedad que tenían era muy seria y contagiosa al mismo tiempo. Entre ellos no había rechazo: TODOS ESTABAN ENFERMOS. Sin embargo, paso algo que los cambió ese entorno:

  • 10 hombres con una enfermedad contagiosa.
  • 10 hombres aislados de sus familias y de la sociedad.
  • 10 necesitados de un milagro.
  • 10 que clamaron a Jesús.
  • 10 que recibieron su sanidad.
  • 9 a quienes la lepra se les paso hasta el corazón.
  • 1 solo que regreso a dar gracias.

La realidad es que somos “BUENOS PARA PEDIR Y MALOS PARA AGRADECER”, sin embargo, te desafío a que a partir de hoy LA GRATITUD SEA TU MARCA

En algunos momentos de tu vida lo que te va a unir a algunas personas es la necesidad que tienes, pero no te estanques allí, Dios quiere levantarte y sacarte de tu problema, cuando lo haga recuerda que debes ser agradecido,

la ingratitud como la lepra es contagiosa.

9 de aquellos hombres que fueron a contaminar a sus familiares con la lepra del corazón “La ingratitud”. Todos tenían tiempo alejados de sus casas, unas cuantas horas más que se tomaran para dar gracias no hubiera estado mal, además sin Jesús no hubieran tenido la oportunidad de volver a sus hogares.

Lamentablemente algunas personas resuelven sus problemas por fuera, pero se quedan con ellos por dentro. ¿Cuántas enfermedades y pecados tienes por dentro? ¿Qué tal si te tocara gritar a donde quiera que fueras

tus pecados ocultos como les tocaba a aquellos leprosos? Por ejemplo:

“SOY MENTIROSO” – “SOY MENTIROSO” – “SOY MENTIROSO”.

“SOY DEPRESIVO” – “SOY DEPRESIVO” – “SOY DEPRESIVO”.

“SOY ADICTO” – “SOY ADICTO” – “SOY ADICTO”.

“SOY DESAGRADECIDO” – “SOY DESAGRADECIDO” – “SOY DESAGRADECIDO”

De los 10 hombres que fueron sanos, solo uno regresó a dar gracias, describe la escritura, que este que se devolvió, dando voces de júbilo y se postró rostro en tierra, Dice que no solo fue sano por dentro y fuera, sino que recibió la salvación eterna. Dios reconoce a los agradecidos, cunado puedes vivir agradecido vives mejor.

Pídele a Dios que te haga libre de lo que atormenta tu corazón hoy. Toma la decisión de vivir con gratitud, seguramente tienes muchos motivos para vivir como una persona agradecida te aseguro que será lo mejor para ti.