FUISTE HECHO PARA LA FAMILIA DE DIOS

Todos tenemos la necesidad de pertenecer a algo.

 Por eso las personas se hacen fanáticos de los equipos,

forman parte de clubes, etc.

 Sin embargo, no hay honor y bendición más grande que ser

parte de la familia de Dios, ser parte de Su equipo.

 Una verdad que no podemos olvidar es que no todo ser

humano sobre la faz de la tierra es parte de la familia de Dios.

Todos somos creación de Dios, pero necesitamos estar

seguros cómo llegar a ser parte de Su familia.

 Y si somos parte de Su familia, debemos asegurarnos de

disfrutar a plenitud y de compartir nuestras responsabilidades

con nuestros demás hermanos.

¿Cómo me convierto en miembro de la familia de Dios?

1. SI CREO EN LO QUE JESÚS HIZO POR MI, ME

CONVIERTO EN PARTE DE LA FAMILIA DE DIOS.

Efesios 2:17-19 (NTV)

17 Cristo les trajo la Buena Noticia de paz tanto a ustedes, los

gentiles, que estaban lejos de él, como a los judíos, que

estaban cerca. 18 Ahora todos podemos tener acceso al Padre

por medio del mismo Espíritu Santo gracias a lo que Cristo

hizo por nosotros. 19 Así que ahora ustedes, los gentiles, ya

no son unos desconocidos ni extranjeros. Son ciudadanos

junto con todo el pueblo santo de Dios. Son miembros de la

familia de Dios.

¿Cómo miembro de la familia de Dios cuál es mi posición?

2. JESÚS VINO A RESCATARME DE MI ESCLAVITUD Y A

CONVERTIRME EN UN HIJO Y UN HEREDERO DE DIOS.

Gálatas 4:4-7 (NVI)

4 Pero cuando se cumplió el plazo, Dios envió a su Hijo,

nacido de una mujer, nacido bajo la ley, 5 para rescatar a los

que estaban bajo la ley, a fin de que fuéramos adoptados

como hijos. 6 Ustedes ya son hijos. Dios ha enviado a

nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: «¡Abba!

¡Padre!» 7 Así que ya no eres esclavo sino hijo; y como eres

hijo, Dios te ha hecho también heredero.

¿Cuál debe de ser mi actitud con los demás miembros de la

familia de Dios?

3. COMO HIJO DE DIOS POR MI FE EN JESÚS SOY PARTE

DE SU CUERPO Y ESTOY UNIDO A TODOS LOS DEMAS

Romanos 12:4-5 (NVI)

4 Pues, así como cada uno de nosotros tiene un solo cuerpo

con muchos miembros, y no todos estos miembros

desempeñan la misma función, 5 también nosotros, siendo

muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro

está unido a todos los demás.

¿Qué espera Dios de mí como parte de su familia y

de su cuerpo?

4. COMO MIEMBRO DEL CUERPO DE CRISTO DEBO

TRABAJAR EN ARMONIA PARA QUE CREZCA Y SE

FORTALEZCA.

Efesios 4:16 (TLA)

16 Cristo es quien va uniendo a cada miembro de la iglesia,

según sus funciones, y quien hace que cada uno trabaje en

armonía, para que la iglesia vaya creciendo y cobrando más

fuerza por causa del amor.

¿Cuán importante es la unidad y el apoyo mutuo dentro de la

familia de Dios?

5. LA VIDA SIEMPRE ES MEJOR CON COMPAÑÍA Y APOYO.

Eclesiastés 4:7-12 (NVI)

7 Me fijé entonces en otro absurdo en esta vida: 8 vi a un

hombre solitario, sin hijos ni hermanos, y que nunca dejaba de

afanarse; ¡jamás le parecían demasiadas sus riquezas! «¿Para

quién trabajo tanto, y me abstengo de las cosas buenas?», se

preguntó. ¡También esto es absurdo, y una penosa tarea! 9

Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su

esfuerzo. 10 Si caen, el uno levanta al otro. ¡Ay del que cae y

no tiene quien lo levante! 11 Si dos se acuestan juntos,

entrarán en calor; uno solo ¿cómo va a calentarse? 12 Uno

solo puede ser vencido, pero dos pueden resistir. ¡La cuerda

de tres hilos no se rompe fácilmente!

¿Cuál debe ser mi actitud frente a las divisiones dentro de la

familia de Dios?

6. SIEMPRE SE LOGRA MÁS EN UNIDAD QUE EN DIVISIÓN

1 Corintios 1:10 (NVI)

10 Les suplico, hermanos, en el nombre de nuestro Señor

Jesucristo, que todos vivan en armonía y que no haya

divisiones entre ustedes, sino que se mantengan unidos en un

mismo pensar y en un mismo propósito.