Para nosotros es un privilegio darte la bienvenida a  COMUNIDAD. Esperamos la Gracia  y el Amor de Dios sean de gran bendición para tu vida.

Somos una Iglesia Cristiana multicultural con una proyección a la comunidad Hispana y Americana. Nos esforzamos por establecer los principios de amor, compasión y restauración que Jesús nos enseñó.

Hasta el día de hoy hemos podido ver cosas grandes e impresionantes. Sabemos que Dios no ha terminado aún y que vamos a poder ver y hacer cosas mucho más sorprendentes.

Somos una gran familia trabajando para lograr el sueño de Dios. Unidos podemos hacer más.

Recuerda, estamos para servirte, juntos iremos “Por una Vida Mejor”.

EL MODELO DE JESUS

Estamos convencidos que nuestra razón de existir es predicar lo que Jesús nos enseñó para que más personas sean salvas cada día. Vivimos porque alguien más está muerto, así que los pastores y la congregación tienen el compromiso de ganar y discipular a los perdidos para Cristo.

La manera como trabajamos es con el modelo que nuestro Señor utilizó para discipular. Nosotros le llamamos “El Modelo de Jesús”.  El escogió a doce personas para formarlos, les dio autoridad, enviándolos de dos en dos a predicar, sanar y liberar. Cada persona debe hacer lo mismo para que el Reino de Dios se extienda. El fundamento de nuestra visión de alcanzar y bendecir multitudes, son los evangelios que muestran el desarrollo del ministerio de Jesús.

Este modelo bíblico, más que un sistema de crecimiento, es la propuesta de una forma de vida que busca la bendición para todos. Creemos que los milagros continúan siendo la estrategia de Dios para alcanzar a las personas. La visión de ganar al sur de la Florida para Cristo es lo que motiva el trabajo esforzado de cada miembro de nuestra congregación.

Todas las semanas nos reunimos para tener un tiempo de celebración y Palabra. Además, diariamente tenemos grupos pequeños que se reúnen generalmente en casas donde se predica el Evangelio y se forman discípulos. Sabemos que el mundo está necesitado de lo que Dios ofrece.  Por ello, nos dedicamos a que toda persona evolucione de demandante a ofertante. Trabajamos por ser una iglesia en la que cada miembro sea un productor y no sólo un consumidor; creemos que cada persona puede alcanzar una vida mejor en la tierra y asegurar un lugar en el cielo. Esto será una realidad con el poder del Espíritu Santo y el esfuerzo de todos.